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1ª Corintios 11:23-26 INTRODUCCIÓN: El participar de la Santa Cena es un privilegio y, a la vez, un deber que se impone a los hijos de Dios. Es un deber, porque somos deudores a Cristo, el cual nos salvó de la muerte, el cual es digno de honra, gloria y alabanza. Es un privilegio, por cuanto pertenecemos al cuerpo de Cristo, y porque cada vez que la celebramos recordamos la muerte del Salvador, que nos libró de eterna condenación.
I. Al Autor de la Institución. 1. No es un sacerdote. 2. Ni clérigo alguno, sino 3. La Cena del Señor es un acto instituido por Cristo en conmemoración de su muerte. “Y Jehová dijo á Moisés y á Aarón: Esta es la ordenanza de la Pascua” (Éxodo 12:43a) “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado” (v.23a)
II. El Deber de Gozarse. 1. Obedece al hecho de que, al celebrar este sacramento, produce gozo espiritual. 2. Al hacer memoria de Cristo estamos obedeciendo la Palabra de Dios, 3. El celebrar la Santa Cena mantiene viva nuestra fe en Cristo. III. La Ocasión. 1. No es cuestión de fecha determinada, dice "Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa...” 2. No obedece a una mera costumbre, Ni a ordenanza humana alguna, sino: Éxodo 12:14 dice: “Y este día os ha de ser en memoria, y habéis de celebrarlo como solemne á Jehová durante vuestras generaciones: por estatuto perpetuo lo celebraréis”. 4. "Haced esto en memoria de mí" (Versículo 24). 5. Nuevo pacto en mi sangre: El antiguo pacto se puso en práctica de forma reiterada mediante la sangre de animales ofrecidos por los hombres, pero el nuevo pacto fue ratificado una vez y para siempre por la muerte de Cristo, Hebreos 9:24 al 26 "Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios. Y no para ofrecerse muchas veces á sí mismo, como entra el pontífice en el santuario cada año con sangre ajena; De otra manera fuera necesario que hubiera padecido muchas veces desde el principio del mundo: mas ahora una vez en la consumación de los siglos, para deshacimiento del pecado se presentó por el sacrificio de sí mismo". "Haced esto todas las veces que bebiereis en memoria de mí": Jesús transformó la copa de la Pascua en la copa de conmemoración de su ofrenda. 1ª Cor. 10:16 "La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?” Efesios 5:2 "Y andad en amor, como también Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio á Dios en olor fragante". Hebreos 10:10 y 14 "En la cual voluntad somos santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una sola vez. Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre á los santificados".
.¿Qué simboliza la Santa Cena? Como todo sacramento, la Cena del Señor es ante todo una señal. No solamente en cuanto a los elementos visibles del pan y del jugo de la vid, sino en la acción misma de participar de ella. La Cena del Señor simboliza la muerte de Cristo. El pan que se usa en la Cena del Señor, representa el cuerpo de Cristo una vez partido o molido por nuestros pecados, Con respecto a los azotes, el significado usual es el de apaliar, tundir, e indica una gran violencia. De los azotes sufrida por Cristo, por orden de Pilato. Bajo el método romano de flagelación, la persona era desvestida y atada en postura doblada a un pilar, o tensada sobre una armazón. El azote estaba hecho de tiras de cuero, con trozos aguzados de hueso o de plomo, que desgarraban la carne de la espalda y del torso Pero no conforme con eso, también sufrió las bofetadas: Y significa principalmente golpear el rostro con la palma de la mano o con el puño cerrado. Los malos tratos ocasionados a Cristo por los funcionarios o asistentes del sumo sacerdote según los estudiosos dice que, «le recibieron a bofetadas»; «le daban de bofetadas»); que ellos le recibieran, o le tomaran, indicaría el tratamiento brutal que le dieron, Juan 18:22 y 19.3 dicen: “Y como él hubo dicho esto, uno de los criados que estaba allí, dió una bofetada á Jesús, diciendo: ¿Así respondes al pontífice? Y decían: Salve, Rey de los Judíos! y dábanle de bofetadas”. Los soldados le golpean después con una caña “Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza” (Mateo 27.30). Esto es el cuerpo de Cristo una vez partido o molido por nuestros pecados "Porque todas las veces que comiereis este pan..., la muerte del Señor anunciáis hasta que venga." Simboliza la participación del creyente en el Cristo crucificado y en la vida y fortaleza que proceden del resucitado Redentor. La Cena del Señor simboliza el derramamiento de la sangre de Cristo. Lucas 22:44 dice: “Y estando en agonía, oraba más intensamente: y fué su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra”. Jesús tuvo que derramar su sangre desde la agonía en el Getsemaní, hasta la cruz y con ella lavar los pecados de los que creen y le aceptan a Él. El jugo de la vid (vino) en la Santa Cena representa o simboliza la sangre derramada de Jesús. Mateo 26:18 “Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados”. La sangre del nuevo pacto no es sangre de animales, sino la propia sangre de Cristo derramada para la remisión de los pecados. La Cena del Señor simboliza la salvación de Cristo o la liberación del yugo del pecado. Al comer del pan y beber el jugo de la vid, se representa la salvación del que cree y acepta a Cristo como su Señor y Salvador.
La Cena del Señor simboliza la unión de los que creemos en Cristo. Es el mismo Señor Jesús que nos pide que estemos y/o seamos unidos: "Os ruego pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros disensiones, antes seáis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer"(1ª Cor. 1:10);”. . La Cena del Señor no fue instituida para todos indistintamente, sino solo para los creyentes que comprenden su significado espiritual. Es para todos aquellos que concientes de nuestros pecados nos arrepentimos de ellos, y hemos creído y aceptado a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador
IV. Su Finalidad.
1. No es para operar el pretendido milagro de la transubstanciación de que alardeen los católico-romanos: que por medio de la consagración de los alimentos de la comunión por el sacerdote, éstos al comerlos se convierten verdaderamente en el cuerpo y la sangre de nuestro Señor Jesucristo, es decir, que cada ostia se convierte en un Cristo, y al participar el comulgante se come a Cristo mismo. Esto es contra la razón y los sentidos. 2. Tampoco es comer y beber sin tener la reverencia y discernimiento necesario en lo que se está haciendo. El Apóstol Pablo aconseja a los creyentes que se examinen para ver si deben participar de la Cena del Señor o no, "Por tanto, pruébese cada uno a si mismo, y coma así de aquel pan, y beba de aquella copa. Porque el que come y bebe indignamente, juicio come y bebe para sí, no discerniendo el cuerpo del Señor." 1ª Cor.11:28-32. Si hablamos de ser dignos, nadie, absolutamente nadie es digno por sus propios meritos o medios. Indignamente se refiere a una actitud indiferente y ritualista, con un corazón no arrepentido, con un espíritu de amargura o cualquier otra disposición no piadosa. Si comemos y bebemos la Cena del Señor de esta manera somos “culpables”. Venir a la mesa del Señor aferrado al pecado personal no solo deshonra la ceremonia, sino también su cuerpo y su sangre, al tratar con liviandad el sacrificio magnánimo de Cristo por nosotros. Por lo tanto es necesario exponer, declarar, confesar todo nuestros pecados al Señor "Por tanto, pruébese cada uno a si mismo” , y podremos participar libremente después de arrepentirnos.
La Santa es: El cumplimiento de una ordenanza de Cristo: "Haced esto en memoria de mí" Es una conmemoración de la muerte de Cristo y de su sangre derramada. "Y tomando el pan, habiendo dado gracias, partió, y les dió, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado: haced esto en memoria de mí. Asimismo también el vaso, después que hubo cenado, diciendo: Este vaso es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama" (Lucas 22:19 y 20); Es una fiesta espiritual de comunión cristiana, "¡MIRAD cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos igualmente en uno!" (Salmo 133:1); Es pregonar la muerte de Cristo hasta que venga, es decir, anunciamos que Cristo murió por nuestros delitos y pecados, que fue sepultado y que resucitó de entre los muertos, ascendió a los cielos y volverá por y con su Iglesia. "Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga".
CONCLUSIÓN: Hermanos, nunca hemos de olvidar: 1º) Que el pan y el jugo de la vid simplemente representan, el cuerpo sangriento, y muerto de Cristo en el Calvario, pero también el cuerpo resucitado y glorificado de Cristo Jesús. 2º) Que el que comamos el pan y bebamos del jugo de la vid, representa la acción de la fe por la cual personalmente nos apropiamos, y espiritualmente, nos alimentamos de los beneficios que se derivan de la unión con Cristo; 3º) Que nuestro participar unidos del pan y el vino representan nuestra unión espiritual de los unos con los otros por medio de nuestra unión común con Cristo. 4°) Que esta es una conmemoración de la muerte de Cristo por nuestro pecados, en el uso del pan El hizo el emblema de su cuerpo quebrantado, y la copa, el emblema de su sangre vertida (1ª Corintios 11:23-26; Mateo 26:26-28), y por ella el creyente expresa su amor a Cristo, su fe y esperanza en El, y le promete su eterna fidelidad (1ª Corintios 10:16; 1ª Corintios 10:21; 11:27-29. 1ª Corintios 10:17; Mateo 26:27; Romanos 14:1, 10; 1ª Corintios 12:12-17; Hechos 2:42; 20:7.). Es privilegio y deber de todos los que tenemos unión espiritual con Cristo conmemorar su muerte, y ningún hombre tiene derecho de prohibir estas prácticas al más pequeño de sus discípulos. "Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que venga".
Amén
Ricardo. Ulloa V. Pastor
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