Las Siete Palabras

 

  LA cruz, en la cima del monte Calvario donde Cristo dio su vida por la humanidad, es el punto central de la revelación divina, de la historia humana y de la experiencia cristiana. Vemos, muriendo, al Señor de la vida. ¡Cuánto se conmueve el corazón al contemplar aquella cruz!

En el monte Calvario estaba una cruz

Emblema de afrenta y dolor.

Mas yo amo esa cruz do murió mi Jesús

Por Salvar al más vil pecador

  Todo lo que ocurre allí es importante, e importantes son las palabras pronunciadas por el que muere en propiciación por los pecados de todos. El Espíritu Santo quiso registrar siete de ellas en las Escrituras, ni una más ni una menos, para darnos una revelación completa de lo que pensaba y sentía el que sufría como nuestro Sustituto.

   Meditemos en estas palabras, una por una.

 

   “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen”

 

   “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”


    “Mujer, he ahí tu hijo...... He ahí tu madre”

 

   “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?"

 

   “Tengo Sed”

 

   “Consumado es”

 

   “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”

 

Index/Homilías 2007