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Del Pastor Nº 1 año 1 “Mensaje de Cristo a la iglesia de hoy” Amados en el Señor: Encontramos en la Palabra de Dios en el libro a Los Efesios capitulo 5 versos 14 al 21 que nos habla en su contexto que debemos andar como hijos de luz. Verso 14: “Por lo cual dice: Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo”. Por medio de esta cita inspirada de Isaías 60:1 (“Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti”) Pablo extendió una invitación para salvación a los no salvos, con el fin de que puedan ser transformados de las tinieblas a la luz admirable, proverbios 4:18 nos dice: “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto”. Las palabras de efesios pudieron haber sido parte de un himno de Pascua en la iglesia primitiva que se usaba como invitación a los no creyentes. Expresan el evangelio encapsulado, compare usted con las invitaciones de Isaías 55: 1-3, 6,7 y en Santiago 4: 6-10. Aunque es una invitación a aceptar la Salvación en Cristo Jesús, no puedo dejar de decir que es aplicable a aquellos que en su vida espiritual han decaído, están durmiendo y se han trasformado en instrumentos “casi” inútiles en la obra de Dios, y el señor mismo advierte en Apocalipsis 3: 16 y 16 (RV 1909) “Yo conozco tus obras, que ni eres frío, ni caliente. ¡Ojalá fueses frío, ó caliente! 16 Más porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. El agua fría sirve para refrescarse; el agua caliente para fines medicinales, pero el agua tibia no es útil para ninguno de los dos casos. Con esta analogía, las obras de la iglesia de Laodicea hacen que Cristo quiera vomitar a los creyentes de su boca. En estos términos muy vívidos, el Señor rechaza los “esfuerzos desganados” de los cristianos conformistas, los cuales son inconstantes y no útiles en la obra de Dios. Verso 15: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios”. Aquí el termino significa que debemos andar cautelosamente, con precisión, es decir debemos vivir con sabiduría. En sentido bíblico “necio” no se llama así por alguna limitación intelectual, sino debido a la incredulidad y las obras abominables que esta actitud traen como consecuencia. Salmo 14:1 “Dice el necio en su corazón: No hay Dios. Se han corrompido, hacen obras abominables; No hay quien haga el bien”. Romanos 1:22 “Profesando ser sabios, se hicieron necios”. El necio vive separado de Dios y contra la ley de Dios, por eso no puede comprender la verdad, ni su condición verdadera. Es indiscutible que nosotros los hijos de Dios debemos evitar esta actitud y nunca comportarnos como necios. (Gálatas 3:1-32) Verso 16: “aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos”. Aquí se refiere a sacarle partido a las oportunidades de servicio en la obra de Dios. Cada uno de nosotros debe administrar nuestro tiempo, el mañana no nos pertenece, de tal manera que debemos aprovechar al máximo la mayor parte del tiempo en este mundo malo para cumplir a plenitud los propósitos de Dios y reconocer las oportunidades diarias para la adoración y el servicio a Dios. Siempre debemos estar concientes de la brevedad de la vida Gálatas 6:10 “Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe”. Verso 17: “Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor”. Discernir la voluntad de Dios no es un asunto de sentimientos o emoción, sino de compresión mental y de utilización de nuestra mente en el estudio de la Palabra de Dios, La Biblia. Conocer y entender la voluntad de Dios a través de su Palabra es sabiduría espiritual. Por ejemplo, la voluntad revelada de Dios para nosotros es que las personas se salven (1 Timoteo 2:3,4 “Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad”). Y sean llenas del Espíritu, santificadas, sumisas y agradecidas, Jesús es el ejemplo supremo para todos. Verso 18: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu”. Una persona embriagada con vino está bajo la influencia del alcohol. La comunión verdadera con Dios no se induce por la embriaguez, sino por el Espíritu Santo. Pablo no está hablando de la morada del Espíritu Santo o del bautismo por Cristo con el Espíritu Santo (1 Corintios 12:13) porque todo cristiano es sellado y bautizado por el Espíritu en el momento de su salvación. Aquí se presenta mas bien un mandato para que vivamos todo el tiempo bajo la influencia del Espíritu al permitir que la Palabra de Dios nos controle y al llevar una vida pura, grata delante de nuestro Señor. Ser llenos del Espíritu significa vivir en la presencia del Señor, permitir que seamos controlados por el Señor siempre. Versos 19-21: “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; 20 dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. 21 Someteos unos a otros en el temor de Dios”. Estos versículos resumen las consecuencias personales inmediatas de obedecer el mandato de ser llenos del Espíritu; alabanzas con cánticos, acciones de gracias y sumisión humilde a los demás. El resto de la epístola incluye la instrucción apostólica basada en la obediencia a este mandato. Amados en el Señor, que estas palabras sean de gran bendición para ustedes, como la han sido para mi, Dios les bendiga.
Ricardo Ulloa Vargas Pastor
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