4 Condiciones para la Bendición

 

“Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”  2 Crónicas 7:14

  Dios vio la maldad de su pueblo, pueblo que se alejó numerosas veces de Dios para ir en pos de dioses ajenos, pero siempre vemos la misericordia de Dios para ellos así como para nosotros hoy. Dios ve la desesperación de su pueblo hoy en día, pero también ve la dureza del corazón. Él conoce nuestras necesidades y nos ha dado una solución para ser rescatados y restaurados

  Para toda bendición que Dios nos desea dar, siempre hay una condición que debemos cumplir; aquí la condición es

1°   Humillarse, someterse a la voluntad de Dios.

2°   Orar, hablar con Dios para confesar nuestras faltas.

3°   Buscarle, desear su soberanía y voluntad para con nosotros.

4° Convertirse, quiere decir volverse, retractarse, y principalmente al convertirnos confesamos, nos arrepentimos y nos apartamos de nuestros pecados.

  ¿Cuál será nuestra respuesta?                                                                                 

  Ahora más que nunca, nosotros, el pueblo de Dios necesitamos arrodillarnos en humildad, en oración, en buscarle y en arrepentimiento. Solo así podemos afirmar la promesa que Dios nos ha dado de oír, perdonar y sanar nuestras vidas resquebrajadas. Dios sabía que aunque el pueblo de Israel había puesto la base de su vida bajo el dominio de Dios, ellos se alejarían y fracasarían sin la cobertura inmutable de la mano de Dios. Este principio no ha cambiado. Lo que ha cambiado es que nosotros, su pueblo, hemos dejado de ser sal y luz. Queremos que Dios cambie nuestras vidas pero nosotros mismos no estamos dispuestos a cambiar. Lo hemos desechado de nuestras vidas. Pero todavía hay esperanza para nuestros fundamentos endebles.

  Si mi pueblo... La solución de Dios está aquí. Ahora es el momento. Dios desea que escudriñemos nuestro corazón, que nos arrepintamos de manera individual y colectiva, y que nos esforcemos para señalarle a nuestro prójimo la dirección correcta para conocer a Cristo como Salvador.

  Debemos decir a Dios: Padre celestial, perdónanos porque estuve lejos, Padre Celestial bendice tu iglesia. Crea en nosotros un deseo renovado para amarte de todo corazón y para servir a los demás en tu nombre. Concédenos la gracia y la sabiduría para impactar nuestra comunidad y el mundo para tu gloria.

En 2 Crónicas 7:14 vemos la actitud del pueblo:

Humillarse: Es aceptar nuestra propia culpabilidad, no justificarnos, sino que buscar el  perdón de Dios. Humillar, Humillación, relacionado con Humildad, Humilde, que significa hacer bajar: de alguna altura que no corresponde estar. Lucas 3:5 “Todo valle se rellenará,

 Y se bajará todo monte y collado; Los caminos torcidos serán enderezados, Y los caminos ásperos allanados”; aquí se nos habla de una preparación espiritual para servir a Dios de forma correcta.

 Mateo 23.12 Porque el que se enaltece será humillado,  y el que se humilla será enaltecido”. Aquí podemos apreciar primero una advertencia de Dios: el que se enaltece será humillado; ¿Cuándo?, no hay duda que será cuando comparezcamos ante Dios, pero no quita que Dios humille al soberbio en esta vida. Ejemplo Nabucodonosor (Daniel 4:29-33)   

 Luego vemos en Mateo 23:12 una promesa: el que se humilla será enaltecido. ¿Cuándo?, no hay duda que será cuando comparezcamos ante Dios,  Lucas 16: 19-25. pero también Dios bendice la humildad y puede ensalzar en esta vida a un hijo suyo el cual nunca se llenará de orgullo y todo lo que haga será para la honrar el nombre de Dios, ejemplo, José (Génesis 41:39-43)  

 Estar humillado, se traduce como vivir humildemente, 1 Pedro 5:6 Humillaos,  pues,  bajo la poderosa mano de Dios,  para que él os exalte cuando fuere tiempo”.  Pedro está señalando a la Iglesia que no se debe resistir la mano soberana de Dios, así nos haga pasar por pruebas difíciles. Una de las evidencias de la falta de sumisión y humildad es la impaciencia con Dios de hacer humildes a los creyentes, pero Dios tiene poder para transformar la criatura humana, recuerde que Moisés era un iracundo y Dios le transformó en el hombre más sumiso en la faz de la tierra. Dios exaltará a sus hijos en el tiempo que ha determinado en su infinita sabiduría. 

 Debemos humillamos delante de Dios, Moqueas 6:8 Oh hombre,  él te ha declarado lo que es bueno,  y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia,  y amar misericordia,  y humillarte ante tu Dios”. Este versículo habla acerca de la actitud que debe acompañar a toda adoración y servicio verdadero a Dios. La ceguera espiritual lleva a ofrecer todo excepto la única cosa que Dios quiere: Un compromiso espiritual de todo corazón que produzca la conducta correcta de los hijos de Dios en el servicio en su Santa Obra. (Deuteronomio 10:12-21) 

 Nosotros los hijos de Dios, los fieles, debemos:

 * Vestirnos de humildad Vestíos,  pues,  como escogidos de Dios,  santos y amados,  de entrañable misericordia,  de benignidad,  de humildad,  de mansedumbre,  de paciencia” Colosenses 3:12

 * Revestirnos de humildad “Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos,  sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes”. 1 Pedro 5:5

 * Andar en humildad “Yo pues,  preso en el Señor,  os ruego que andéis como es digno de la vocación con que fuisteis llamados, 2 con toda humildad y mansedumbre,  soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor”. Efesios 4:1,2

 Por último se nos habla de la excelencia de la humildad, Proverbios 16:19 “Mejor es humillar el espíritu con los humildes Que repartir despojos con los soberbios”. Hermanos, la soberbia es destructiva y derrumba a muchos triunfadores, y además es contagiosa.

  Orar: Es interceder, interponerse entre Dios y aquellos que merecen su justa ira y castigo, como su misericordia. Todos sabemos lo que es orar, en palabras simples es hablar con Dios, Romanos 8:26 nos dice: “Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad;  pues qué hemos de pedir como conviene,  no lo sabemos,  pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles”. El contraste que muestra Pablo aquí está en nuestra incapacidad para saber como orar y las oraciones efectivas del Espíritu Santo. Los creyentes debemos gemir por la restauración definitiva de nuestras vidas, y el espíritu también lo hace con gemidos indecibles, es decir con gemidos que son inenarrables, indescriptibles.

 Debemos reconocer que nadie sabe orar eficazmente, por lo que debemos pedir sinceramente “Señor, enséñanos a orar”, tenemos que hacer nuestra parte para aprender a orar bien, 1 Corintios 14:15 “¿Qué,  pues?  “Oraré con el espíritu,  pero oraré también con el entendimiento...”. Pablo deseaba orar tanto con el espíritu, pero se refiere a su espíritu, no al Espíritu Santo, es decir él deseaba orar con toso su ser a Dios y con entendimiento. Salmo 30:8 “A ti,  oh Jehová,  clamaré, Y al Señor suplicaré”. Y Salmo 55:17 “Tarde y mañana y a mediodía oraré y clamaré, Y él oirá mi voz”.

 Debemos creer que nuestras oraciones son necesarias, útiles y que pueden lograr mucho, además que Dios quiere que hablemos con él en devoción, adoración, intercesión y con esperanza. Es necesario orar siempre y no desmayar (Lucas 18:1) y orar en todo lugar (1 Timoteo 2:8). 

  Buscar su rostro: Es dedicar tiempo hasta encontrarse con él, es buscar siempre a Dios de todo corazón, 2 Crónicas 31:21 nos habla de Ezequías y dice: En todo cuanto emprendió en el servicio de la casa de Dios,  de acuerdo con la ley,  buscó a su Dios,  lo hizo de todo corazón,  y fue prosperado”. Que hermosas palabras para con un hijo de Dios, que hermoso sería escuchar estas palabras de nosotros, que hermoso sería que un hermano al despedir nuestros restos mortales dijera de nosotros: “Él (ella) todo lo que emprendió en la iglesia, en el servicio del Señor, lo hizo todo de acuerdo con la Palabra de Dios, él (ella) siempre procuró buscar a Dios, todo lo hizo de corazón y Dios le prosperó en su vida”; que hermosas palabras ¿Verdad?, debemos para esto, ser fieles y buscar siempre a Dios.

 Hebreos 11:6 dice Pero sin fe es imposible agradar a Dios;  porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay,  y que es galardonador de los que le buscan”. Una persona debe creer no solo que el Dios verdadero existe, sino también que recompensará la fe de los que le buscan y tendrán perdón y justicia, por eso debemos buscar a Dios con diligencia, mientras tanto que tenemos tiempo.

 Salmo 69:32b “Buscad a Dios,  y vivirá vuestro corazón”   aquí encontramos una  promesa hermosa pero que le antecede una condición. La condición es Buscad a Dios......... y la promesa: Vivirá vuestro corazón, es decir, tendremos vida y vida en abundancia y vida eterna en el reino de los cielos.

 Hay una advertencia clara de castigo para aquellos que no se ocupan de buscar a Dios, Sofonías 1:4-6 (leer)  el mensaje del inminente juicio de Dios sobre la nación de Judá y su capital Jerusalén, seguramente sorprendió a quienes creían que Dios nunca destruiría el lugar de su santo templo. El culto a Baal y a sus depravaciones condujo a la destrucción de Israel y su capital samaria y ahora era lo propia para Judá y Jerusalén.  El pueblo había rendido culto a las estrellas del cielo y Dios les había hecho advertencias reiteradas, pero ellos fueron rebeldes; juraban por el Señor y al mismo tiempo juraban por Milton que podría corresponder a la deidad de los amonitas o a Moloc cuya adoración incluía el sacrificio de niños, la astrología y la prostitución sagrada. Por ultimo sofonías mencionó a aquellos que habían entendido en un principio los llamados al arrepentimiento, pero después decidieron apartarse a sabiendas.

 Salmo 42:1,2 “Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas, Así clama por ti,  oh Dios,  el alma mía. 2  Mi alma tiene sed de Dios,  del Dios vivo”. Busquemos cada día a Dios con esa sed del alma para saciarnos de nuestro Señor. 

  Convertirse: Es cambiar de actitud, anhelar con vehemencia un cambio. Relacionado con  un giro en derredor, conversión. Esta palabra implica volverse de y volverse hacia; relacionándose a ambos conceptos se hallan el arrepentimiento y la fe; “.... y cómo os convertisteis de los ídolos a Dios,  para servir al Dios vivo y verdadero” (1Tesalonisenses 1:9).

 Pasar de la tristeza del alejamiento al gozo de la reconciliación. Se conviertan de sus malos caminos, es decir que una persona se vuelva a Dios, en Santiago 5:19, 20 Hermanos,  si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad,  y alguno le hace volver, 20 sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino,  salvará de muerte un alma,  y cubrirá multitud de pecados”. Santiago está introduciendo una nueva categoría de personas en la iglesia, conformada por los creyentes de profesión que se han desviado, y se exhorta a hacer volver a aquellos de su mal camino y su mala elección para con Dios y el servicio en su santa obra. Cuando nos volvemos a Dios se experimenta un sentimiento muy especial y podemos hacer nuestras las palabras del salmista; Salmo 40:1-4 (leer)

 Lamentaciones 3:40 nos aconseja “Escudriñemos nuestros caminos, y busquemos, y volvámonos a Jehová”. Primero debemos escudriñar, es decir, examinar, rebuscar, analizar, etc. nuestros caminos, y saber elegir el mejor camino, el de Dios. Segundo, busquemos, solo y nada mas que a Dios, y tercero volvámonos a Jehová. La solución al juicio de Judá era arrepentirse y buscar a Dios para tener alivio y restauración. Hermanos y hermanas la única solución al juicio de nuestro andar como hijos de Dios, es arrepentirnos y buscar a Dios y tendremos alivio y restauración.

  La Respuesta de Dios:

 • Yo oiré. Una y otra vez Dios promete escuchar nuestras oraciones. La respuesta ala oración es prometida y especialmente el día de la angustia, Salmo 91:15 dice: “Me invocará,  y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré”. Nosotros los hijos de Dios tenemos seguridad de la respuesta (1 Juan 5:15), los creyentes amamos a Dios por su respuesta (Salmo 116:1), los creyentes bendecimos a Dios por su respuesta (Salmo 118:21), un ejemplo, la oración de Jabes, 1 Crónicas 4:9,10. Algo importante; Jabes pidió a dios algo especifico, por lo tanto no es incorrecto pedir a Dios cosas especificas, reconociendo siempre que Dios responderá conforme a su voluntad y debemos estar dispuestos a aceptar su voluntad que es agradable y perfecta.

. Perdonaré. Su misericordia es amplia. Denota liberación. Se utiliza de la remisión de pecados, y se traduce perdón. Perdonaré, pasar por alto los pecados cometidos, pero este pasar por alto, no significaba un olvido sin culpa; se trata más bien de una suspensión de la pena justa; porque el castigo que merecíamos lo llevó nuestro Señor Jesús en la cruz del Calvario. Hechos 17:30 Pero Dios,  habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia,  ahora manda a todos los hombres en todo lugar,  que se arrepientan”. Si hay arrepentimiento por nuestra parte, hay perdón de parte de Dios.

 El perdón es prometido y es concedido solamente por Dios. El perdón manifiesta la compasión, la gracia, la misericordia, la bondad, la paciencia, la piedad, la justicia, la fidelidad de Dios. El perdón debe llevarnos a volvernos a Dios, Isaías 44:22 “Yo deshice como una nube tus rebeliones,  y como niebla tus pecados;  vuélvete a mí,  porque yo te redimí”. El perdón debe llevarnos a amar a Dios, Lucas 7:47 “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados,  porque amó mucho....”. El perdón debe llevarnos a reverenciar a Dios, Salmo 130:4 “Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado”.

  Sanaré su tierra. Es el resultado para un pueblo que busca su rostro. “La tierra dará su fruto”. Dios promete darnos todo lo que necesitamos fielmente, y en eso está la salud, el trabajo, etc. es decir las añadiduras, pero primero debemos buscar el Reino de Dios y su justicia, y esto debe ser mientras puede ser hallado.

 Hermanos, Dios desea que estemos siempre en comunión con él, ¿Por qué seguir viviendo como huérfanos, cuando tenemos un Padre Celestial que nos ama tanto y que es tan bueno con nosotros? ¿Por qué seguir viviendo con una vida espiritual débil? Hermanos, pensemos ¿Qué pide Dios de nosotros?...............  “Si se humillare mi pueblo, es decir usted y yo humillados delante de Dios y humilde ante Dios y los hombres.

  ¿Qué más pide Dios de nosotros?.......  y oraren, es decir usted y yo cada día hablando con nuestro Padre entregándole nuestra gratitud y peticiones.

  ¿Qué más pide Dios de nosotros? y buscaren mi rostro, es decir, cada día buscar a Dios en oración, y en actos de nuestro diario vivir, 1 Crónicas 28:9 (leer)

  ¿Qué más pide Dios de nosotros? y se convirtieren de sus malos caminos, es decir, volver del camino de error en que podamos estar andando y seguir el camino que Dios a trazado para que andemos por el............ Pero Dios no solo pide, sino que como siempre nos promete bendiciones, ¿Qué nos promete?...........entonces yo oiré desde los cielos, tenemos la plena certidumbre que Dios nos oirá y nos responderá, pero esa respuesta será conforme a su santa voluntad que es agradable y perfecta.

  ¿Qué más nos promete Dios?.......... y perdonaré sus pecados, tenemos la promesa de perdón y más aun, nos dice en Miqueas 7:19 El volverá a tener misericordia de nosotros;  sepultará nuestras iniquidades,  y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados”.

  ¿Qué más nos promete Dios?...............y sanaré su tierra”  una tierra sana da buen fruto y Dios nos promete darnos aquello que muchas veces anhelamos para un mejor vivir y que es licito, pero siempre que primero le busquemos.

 Job 11:13-19 nos dicen: “Si tú dispusieres tu corazón, Y extendieres a él tus manos; 14 Si alguna iniquidad hubiere en tu mano,  y la echares de ti, Y no consintieres que more en tu casa la injusticia, 15 Entonces levantarás tu rostro limpio de mancha, Y serás fuerte,  y nada temerás; 16 Y olvidarás tu miseria, O te acordarás de ella como de aguas que pasaron. 17 La vida te será más clara que el mediodía; Aunque oscureciere,  será como la mañana. 18 Tendrás confianza,  porque hay esperanza; Mirarás alrededor,  y dormirás seguro. 19 Te acostarás,  y no habrá quien te espante; Y muchos suplicarán tu favor”.

  “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra”  2 Crónicas 7:14

Amén

 Ricardo Ulloa Vargas

                                                                                                                                                Pastor

Index/Homilías 2007